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HISTORIA DE UN IDILIO…
2014-11-10 11:40:10
por: AFICIONPERU/ PEDRO LEON MARTINEZ Y LUIS MIGUEL LEON LUNA / Fotos: MANUEL GONZALE

Enrique Ponce hace vibrar al público de Acho y sale a hombros junto a Sebastián Castella. Alfonso de Lima dio una vuelta al ruedo en el sexto


Buena corrida en Acho ha sido la tercera de abono de la Feria del Señor de los Milagros y el público se fue de la plaza muy contento, luego de una tarde de mucha intensidad. Salió el sol –lo que daba ese ambiente especial con que se viven los momentos previos a una corrida de toros- y, así, con tres cuartos de plaza, se lidiaron cuatro toros de Roberto Puga, uno de Montegrande y uno de Santa Rosa de Lima, en general bien presentados y de buen juego, aunque algunos tuvieron poca fuerza. Partieron plaza Enrique Ponce, de tabaco y oro, Sebastián Castella de azul pavo y oro y Alfonso de Lima, de gris acero y oro. Se escucha una gran ovación cuando el diestro valenciano aparece en el ruedo y ésta se repite cuando los tres matadores salen a saludar.


El primer toro es de Santa Rosa, bonito de tipo pero desde el inicio muestra una clara tendencia  a colarse por el lado derecho. Con solo un puyazo se cambia el tercio. Las banderillas se clavan muy traseras y el torero de Chiva -sin brindar- inicia su faena doblándose. Intenta por la derecha pero el toro se cuela constantemente, mira mucho al torero y, en realidad, no tiene un pase. Entra a matar y la espada cae algo baja. Hay algunas protestas que podrían justificarse por la colocación de la espada pero no por la faena, como un sector del público así lo entendió de manera insólita, generándose una división de opiniones. En el cuarto, un bonito colorado de Roberto Puga, se produjo esa mágica capacidad de transformación que posee el mundo del toro, de cambiar el descontento de algunos por la apoteosis unánime. Recibe Ponce a su enemigo con verónicas flexionando las piernas y descubre rápidamente el valenciano las condiciones del toro, así que decide cuidarlo especialmente, propiciando un justo castigo en varas y bregándolo él mismo en banderillas. 

Brinda al público y también dedica su faena al cielo –en evidente homenaje a José María Manzanares padre- e inicia la faena doblándose toreramente. Vienen luego los derechazos largos, con hondura y ya está la plaza totalmente entregada. La faena va ganando intensidad y hay delirio en los tendidos, mientras el diestro va instrumentando luego naturales, más derechazos y redondos. Interpreta Ponce algunas poncinas, que son jaleadas vibrantemente por el público y termina su labor con una buena estocada que provoca la rápida muerte del burel. Corta dos orejas y el clamor del público es intenso cuando da la vuelta al ruedo; se le nota muy feliz y emocionado al maestro de Chiva, que ha puesto la plaza de cabeza, confirmando esa relación de enamoramiento mutuo entre él y la afición de Lima, que lejos de desgastarse con los años, ha ido fortaleciéndose en el tiempo.


Sebastián Castella se reencontraba con el público de Acho y vaya si lo ha hecho con singular éxito, demostrando además que está muy puesto en la cara del toro, con serenidad y dominio. Se abre de capote con su primero con verónicas de mucha suavidad, pero estas pierden rotundidad por la poca fuerza del toro. Es castigado levemente en varas el burel y hay un buen tercio de banderillas protagonizado por José Francisco Borrero -subalterno español de confianza de Castella- y el peruano Gustavo Jiménez “Pelusa”. Luego de brindar al público, compone una bonita faena, que empieza con varios cambiados por la espalda y pases de pecho, luego de los cuales instrumenta buenos pases con ambas manos, dejando el tiempo necesario entre cada tanda de muletazos, dosificando las energías de su enemigo. 

Cierra su faena toreando en redondo y mata de una buena estocada y un descabello, concediéndosele una oreja. El quinto es un hermoso castaño que a nuestro juicio es el mejor del encierro, pero que acusaba cierta debilidad en los remos y por ello cae varias veces. Recibe Castella con verónicas con una rodilla en tierra y nuevamente decide no castigar en la pica al toro de Roberto Puga. En el tercio de banderillas se luce bregando muy bien el José Francisco Borrero. Empieza la faena de muleta con pases de tanteo por alto y, a partir de ello, ejecuta varas series por ambos pitones con calidad, pero cortas, considerando la poca fuerza del animal. Mata de una estocada ligeramente desprendida y se le concede una oreja.


Alfonso de Lima ha tenido en nuestro concepto una buena actuación, no dejándose amilanar por el hecho de compartir cartel con dos primerísimas figuras del toreo. Su primero, de Montegrande, fue el menos bueno del hierro titular. El torero peruano lo recibe con un bonito lance pegado a las tablas, que inicia girando el capote por encima de su cabeza para culminar cuando el toro ya está con el torero, con una larga cordobesa. Hay buenas verónicas de dentro a afuera, que se ovacionan por el respetable. Tras brindar a Enrique Ponce, empieza su labor de muleta con pases de tanteo a media altura. El toro llega algo quedado al último tercio y ello le quita intensidad a la labor del diestro nacional, pese a lo cual logra algunos muletazos de gran calidad. Destaca una serie de tres redondos ligados que el público jalea. Mata bien y hay algunas palmas para el peruano. En el último, Alfonso de Lima era consciente de que debía salir a por todas, pues sus dos alternantes tenían asegurada la Puerta Grande y, por ello, luego de abrirse de capote con varias buenas verónicas y una media, decide él mismo picar a su enemigo. 

Como ya es costumbre, clava dos estupendos pares de banderillas Dennis Castillo, quien es obligado a saludar. Luego de brindar a su esposa, Daniela, empieza el torero nacional su labor de muleta doblándose por bajo con la mano derecha. Instrumenta buenas series de muletazos, sobre todo con la mano derecha. Luego hay redondos y manoletinas y el público termina metiéndose con vibración en la faena, mientras la banda entonaba una peruanísima marinera en lugar de los habituales pasodobles. Mata de una buena estocada y dos descabellos, dando una vuelta al ruedo.

 

Finalmente, a continuación una breve síntesis de los ejemplares que se lidiaron en la tercera corrida de abono:

 

GANADERÍA

TORO N°

NOMBRE

COLOR

PESO

MATADOR

1

Santa Rosa

182

“Liberal”

Negro Listón

487

Enrique Ponce

2

Roberto Puga

80

“Descosido”

Colorado Bragado

513

Sebastián Castella

3

Montegrande

8

“Hacendado”

Colorado

521

Alfonso de Lima

4

Roberto Puga

81

“Furtivo”

Colorado

482

Enrique Ponce

5

Roberto Puga

75

“Revoltoso”

Castaño Bragado

511

Sebastián Castella

6

Roberto Puga

70

“Laureado”

Negro Listón

516

Alfonso de Lima

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